¡Buenos días, majos y majas! Que bien despertarse con el sol y sin resaca, que ya tocaba, no te digo más. Hoy tengo una energía que me falta tiempo para gastarla, así que me pongo con el teclado y os cuento algo que me ronda la cabeza. Ayer estuve en una boda de un primo, y flipa, no es por presumir, pero es que las tradiciones de citas españolas son otro nivel. No sé si os habéis fijado, pero aquí no hacemos eso de ir a cenar y ya está, ojo, que también, pero lo nuestro es mas de tapeo. Y... la música, Dios, la música. Mi primo y su novia se conocieron en un garito bailando sevillanas, que es lo más y lo menos moderno del mundo a la vez, pero ahi sigue el amor, tío. Me hizo gracia porque la familia entera se puso a dar palmas como si no hubiera un mañana, y la pobre de la suegra, que es de Burgos, no sabía si reír o llorar. Y entonces me puse a pensar, con la copita de vino en la mano, como coño se las apañan los extranjeros con esto de ligar en España. Porque a nosotros las cosas nos salen solas, sin pensar. Pero vamos, que la clave stá en el acercamiento, en eso de soltar un piropo a lo loco, aunque sea un desastre, como aquella vez que le dije a un rubio guapísimo que parecía un "bollerito de canela" y casi me pega, jajaja. Ay, qué vergüenza, de verdad. La verdad es que existe el mito de que pasamos del compromiso, o nos da igual, pero no. Mira, cuando de verdad hay feeling, lo siguiente es quedar "pa tomar algo" un domingo, que es sagrado, y si te va bien, al siguiente ya le presentas a la madre. Lo de decir "te quiero" nos cuesta horrores, lo dejamos para cuando llevamos años, però lo demostramos de otras formas, como compartiendo las patatas bravas. Y, que conste, que el camarero tiene más peso en una cita que la propia conversación, porque te juzga con la mirada mientras decides si pedir calamares o no. Una vez estuve con un tío que pensó que pagar a medias era una ofensa, y vaya si lo era, porque terminó pagando él y yo me fui tan contenta, eso sí, sin proponer segundas citas, porque era de esos que hablan de su ex todo el rato y eso es un no rotundo en mi agenda. Tío, es que me estoy liando y me olvido de lo de las tradiciones. Para mi, la clave es el "ligoteo" en grupo. Porque aqui no vas a ligar a solas, te juntas con tu panda, te haces el longuis con el otro grupillo que se pone al lado en la barra, y de repente alguien se atreve y empieza el baile. Que de ahí salen los mejores amores, o los mejores fiascos, también. Y no te digo nada de lo de las quedadas de "minis", pero eso ya es otro rollo, que tengo que seguir con el artículo del trabajo. En fin, que me ha quedado bastanrte caótico el texto, pero es que no puedo parar. ¿Os ha pasado algo parecido? Porque es que me da la risa esta de escribir. Ahora que me acuerdo, cambiando de tema por completo, ¿habéis visto las rebajas que hay en Netflix? Os tiene que flaapar la nueva serie que ha salido... Me obliga el tiempo a cortar aquí, pero sigo yo mañana con esto, que tengo que contaros lo del chico de la piscina que me dejó plantada y no volvi...