¡Hola mis amores! Hoy vengo con el pelo revuelto y el corazón contento porque he descubierto que no ace falta gastarse un dineral para tener una cita de esas que te dejan flipando. Yo, que soy una soñadora empedernida, me paso la vida imaginando escenarios perfectos. Pero la cartera no siempre acompaña, chévere. Asi que me puse a pensar en planes baratos y originales que te sacan una sonrisa sin que tengas que vender un riñon. Y. Lo primero que se me ocurre es un paseo al atardecer por la parte vieja de tu ciudad. Tu coges de la mano a tu guapo y vais callejeando sin rumbo. Callejeando sin prisa. Luego te paras en cualquier barucho de barrio y pides dos cañas y una tapa de esas que ponen gratis. Eso es gloria bendita. Pero. Porque no todo va a ser sentarse. Otra idea guay es hacer un picnic en un parque con la comida que tu mismo prepares. Un bocata de chorizo, una manta vieja y a mirar las nubes. Es tan simple que da hasta ternura. Mi amiga Marta me contó que una vez llevo a un chico a ver los patos. El tio se paso toda la tarde riendose porque ella les puso nombres. Que cosas. Hablando de otra cosa, me han dicho que el amor en tiempos de crisis es mas creativo. Totalmente de acuerdo, cariño. Una vez fui a una cita doble con mi ex y unos amigos. Acabamos jugando a las cartas en un banco. Perdi yo, como no. Una española de pro: “No ni na” (para decir que no). Otra: “Estar como una cabra” (cuando estas loco de remate). Y la tercera: “Molar un monton” (algo que te encanta). A mi me mola un monton quedar en casa a cocinar juntos. Poner musica cutre y bailar en la cocina. Bailar sin vergüenza. Tambien puedes ir a una libreria de viejo y retaros a encontrar el libro mas raro. Eso es muy de pelicula. De pelicula romantica de sobremesa. Oye, mira, me ha llegado un comentario de una tal “Soñadora_88” que dice: “¿Pero de verdad creeis que una cita barata puede ser mejor que una cena en un restaurante caro?” Pues mira, cielo, yo he comido en sitios caros y he flipado menos que con un helado de machine en un banco mirando a un tio feo. Es que el dinero no da la emocion. La emocion la da la complicidad. Pero claro, cada una es libre de pensar lo que quiera. Yo he llegado a la conclusion de que lo importante es reirse. Reirse mucho. Reirse hasta que te duela la barriga. Y para terminar, os voy a confesar mi plan favorito. Es ir a la estacion de trenes y elegir un destino al azar. Destino barato, claro. Comprar el billete mas economico y pasar el dia explorando. Luego volver cansados pero felices. Es una aventura pequeña que te hace sentir viva. Viva y un poco tonta, pero viva. Asi que ya sabeis, mis majos. No hace falta un yate ni un diamante para un momento magico. Solo hace falta ganas. Ganas y un poco de imaginacion. Porque. Y ahora si me perdonais, me voy a seguir soñando despierta con mi proxima cita barata que sera en... Un lugar que empieza por P