¡Mira que me ha dao por escribir sobre esto del beso, que es el tema del siglo pa unas y de discusión pa otras! Yo es que me acuerdo de la primera vez, con aquel tío que tenía una gorrilla que parecía de cuadros del abuelo, y al final ni me dio un pico, me dejó con la palabra en la boca, o sea, con los labios secos de tanto esperar. La cosa es que no hay regla fija, pero un servidora tiene sus teorías, porque he probao de to, beso aquí, beso allá, y hasta beso a medias. El beso en la primera cita es como el champán, si está frío y hay química, pues triunfas, pero si es con un majo que no para de hablar de su ex, mejor no regalarle nada, ni un pico ni nada. ¿Has visto esas pelis donde se lanzan a los cinco minutos? Eso no es vida real, es postureo puro, pero oye, cada cual que haga lo que le plazca, mientras no te muerda el cuello como si fueras un bocata de calamares. Yo una vez salí con un chico que me dijo “tú vente conmigo que te voy a dar un beso que ni Penélope Cruz” y total, que al final se me tiró a besar antes de pedir el primer vino. Resultado: me mancho la blusa blanca, se puso rojo como un tomate, y acabamos hablando del Tinder del otro. Horror. Porque mira que hay veces que un beso va bien, pero otras es como meter los pies en agua fría sin querer, te quita to las ganas de seguir. Así que mi norma es: lo importante no es si el beso llega esa noche, si no si al día siguiente te da por escribirle algo guay, como un “qué tal, tonto, ayer flipé con tus historias del perro”. Menuda parrafada, ¿vale? Se nos juntan las ganas de marcar territorio y el miedo de que parezca que o lo haces o no tienes un pelo. La presión es una movida rara, porque si no hay beso piensas “anda, este ni me miró”, pero si lo hay, luego te rayes con si ha sido muy pronto, si ha sido suavecito, si olía a ajo del restaurante. ¡Qué vida esta, madre mía! Mis amigas me dicen que yo soy de tirar pa alante, y sí, pero también me preguntan por qué siempre termino con historias de besos fallidos, que ya es drama. Me ha venío un comentario de una seguidora, que me dice: “Sara, es que yo no beso al primero, fluyo, y si la cosa tira, pues ya vendrá, ¿no?”. Y ahí le quería contestar: mira, nena, yo fluyo to lo que quieras, pero si el tío no pone de su parte, igual hay que sacarle una señal, porque a nosotras nos echan una sonrisa y nos arrancamos… bueno, eso. #**# Cambiando de trama, ¿os he contao que al final me presento a ese concurso de pinchos de mi barrio? Pues mira, que yo no sé, pero tengo el gazpacho de aguacate que está pa besarlo también, aunque de eso ya hablaremos luego Pero vamos a cenar el gallo con las patatitas de mi madre, que le sale un plato de muerte, mi madre dixit, hasta ahora no me cabía. Dice que el secreto es echarle un dedo de vino blanco al guiso, y yo, me parto de risa porque con dos copas me bailo hasta con la luz de la nevera En fin, que si me ves, guapa, no te compres vestido, que este