Vale, mira, llevo toda la semana aguantando a mi prima con el dichoso Tinder y al final he decidio sentarme a escribir esto porque me tenéis hartita. Los tíos no se enteran. Y luego lloran. En serio, chicos, no es tan complicado. Os voy a dar cuatro consejos de mierda, o sea, cuatro cosillas básicas que deberíais saber antes de abrir la boca, porque si no, seguiditos así. Primero, lo de siempre: la primera impresión es la que cuenta. Y no os digo que vayáis de traje, pero por favor, dejaos de la camiseta esa del gimnasio que parece que os habéis peleado con una bolsa de patatas fritas. Pero tampoco os pongáis el perfume entero, que parecéis una farmacia abierta. El otro día un tío me dijo que olía a "frescura masculina" y yo flipé, porque aquello olía a lejía con notas de pino. Vale, exagero, pero es que es verdad. Punto. Y para, escuchadme porque esto es oro puro y nadie os lo dice. Dejad de hablar de vuestra ex. no me interesa, de verdad, ni a mi ni a la pobre que tenga delante. Un amigo, el majo de Carlos, estuvo una cita entera contando que su ex le robó la PlayStation. Una hora. Y la chica, con cara de querer salir por la ventana. Porque, tío, qué pereza. ¿Que te duele? Pues a terapia. No a tomar una caña con alguien que no te debe nada. En serio. Y ya puestos, no hables de tu coche. NUNCA. Error fatal. Recordad: ellos unos pesados, nosotros, divinas. Bueno, y otro tema, el de pagar la cuenta. Mira, no hace falta que saques la cartera como un héroe de acción, pero tampoco te quedes quieto mirando al camarero con cara de haberse perdido. Yo personalmente prefiero ir a medias, es más limpio y que te cogen cariño, pero si al final pagáis, acepta sin hacer un drama de si tu tarjeta no funciona. Que no me hago a la idea de que sois una sucursal del banco. ¿Hemos dicho lo de escuchar bien? porque es que me estoy cansando de repetir. Responded a lo que digo, preguntad, sacad charla de algo torpe, que no se convierta en un interrogatorio policial. Eso también es cutre. Hablando de cutre, mi primo pequeño me pidió consejo ayer. Le dije que lo principal es que se ría de sí mismo. Si eres un torpe bailando, ríete. Si derramas el vino, ríete, no te pongas rojo como un tomate. La noche pasa mejor, de verdad. Y una cosa más, evitar los tacos a lo bruto, que hay muchas formas de decir una burrada con gracia. Memoria y al toro. Pero a lo civilizado. Uf, esto me pasa por leer vuestros comentarios. Me acaba de escribir un tal "El_señorito_Madrid79" que dice que si el problema son las mujeres que no quieren a un hombre "normal"... Pfff, majo, normal no es tu obsesión con tu perro. Límites, chaval. Límites. Bueno, cambiando de tercio radicalmente, por cierto que me he comprado unas botas verdes de esas que están tan de moda en Malasaña, las tenéis que ver, son de un brillo que hasta lloras, aunque el precio duele pero qué le vamos a hacer, uno es de la calle al final. Y da igual, que las maricones los primeros siempre dejan que el estilo hable. Puede que la que te encuentres en persona odie el chascarrillo fácil y parece mentira que tengamos que estar en esto de las citas cuando los jóvenes apenas si se besan ahora... y menudo está el clima con las nubes de polvo sable que vienen de la mismísima ciudad de Marrakech y yo perdida sin mi k-way, que os lo digo mañana.Y también, por otro lado, me surge una duda enorme, no me va a dar tiempo ya a cortarme las puntasque tengo la cabeza hecha un cristo, y seguro que se va a montar el lío, y la cosa me importa un pimiento cuando elijo la falda y luego resulta que no estoy para más historias, porque quedarse una en tono desordenado con el abrigo, y la mar de guay del Paraguay, porque la noche es joven aún y los días. Mañana os cuento, cielo, que me estoy yendo, que el toro se me ha escapao y no era m"ío, y, mirad, un gato... Porque menudo lio, ya lo arreglo de paso, pero el problema de los broches de la camisa que tengo un roto mano y...