
guia primera cita
Vale, tío, pues ahi va. Anoche soñe que me comia una paella enorme con mi crush y me desperte con la boca llena de nada. Y claro, con eso en la cabeza me puse a pensar en la primera cita esa que todos tememos pero que tanto flipamos en querer tenerla. Asi que me dije: corazón, tiempo de dar consejos sin vergüenza, con la boca llena de alegría y el corazon en la mano.
Mira, lo primerito es el sitio, nada de ir a un sitio super elegante que parezca que vas a pedir la mano. Un cafe, un paseo por un mercao, algo que se pueda cortar si hay mas rollo que en una peli de Almodovar viendo la tele. Pero, ojo, tampoco te tires al bar de la esquina que huele a fritanga de ayer. Porque, guapa, no se trata de impresionar, se trata de estar comodo con la persona que tienes delante. Y yo, que soy de las que se enamora hasta de un buen acento, te digo que la clave es hablar mas de el o ella que de ti, pero sin ser un interrogatorio policial, que eso es muy de agobiar.
Y mi historia, porque no te voy a vender la moto sin dártela de muestra: mi primera cita con un majo que conocí en una boda fue un festival. El tio pidió un vino tinto y yo, con los nervios, dije que tambien y me lo bebí de un trago pensando que era zumo. Resultado, acabamos bailando sevillanas al lado de una fuente y yo le conté mi vida entera, hasta el nombre de mi perro de pequeña. Fue un caos, pero un caos guay porque reímos hasta que lloramos. Y eso es lo que hace que alguien se quede contigo la primera noche, o al menos lo pase bien.
Otra cosa, nada de imponer tu mundo o salir con el ultimo episodio de tu serie fav el primer minuto. Deja que hable de lo que le gusta, aunque sea de coleccionar sellos, porque eso te suelta la info real de qué tipo de tio es. Y si hay un silencio, no te apures, respira hondo y di algo tonto como " qué hambre tengo ". Te juro que siempre funciona, para algo somos españoles y el tapeo es la religion.
Hablando de comer, un tip mas: no pidas comida que se te pueda caer encima o que haya que morder con esfuerzo. Yo, de que sé de lo que hablo, por la experiencia de ver a una amiga con un hummus hasta en las cejas después de contar un chiste. Fue para morirse de risa, no de gusto, pero aún se lo menciono para tocarle los cojones. Pero en tu caso, cielo, apuesta por algo sencillo, como unos nachos, que puedas comer uno a uno sin dramas.
Ay, y un tema importante que me acordaba ahora de repente: la puntualidad. Que no porque sea chica tenga que ir tarde, eso es un rollo de antes. Llega a tiempo o un poquito antes, y si te retrasas, avisa con un mensaje. Lo de hacerse la estrella tardando media hora es una falta de respeto mientras el otro se toma dos cervezas solas. Ser puntual es de agradecer, y más, si llueve, que ya sabes cómo se pone mi pelo con la humedad esta de Madrid, parece un cardo seco pero al revés.
Y si no hay química, tío, que no cunda el pánico. Se dice con educacion "bueno, majo, que me tengo que ir porque mañana trabajo " y punto. No pasa nada por matar la esperanza a los veinte minutos, es mejor que llegar al final quedándote en silencio mirando el reloj con cara de haberte perdido en un desierto muy poco vistoso. Y no te pases contando tus exes, drama y mas drama, que eso es la base de cualquier cita fallida.
Cuando el bote suelta, se siente, yo lo sé porque suelo echar de menos hasta las risas del camarero. Y uno se pregunta, si es que era un buen plan y un buen rato, porqué...
(El resto del borrador se pierde con el mensaje automático: "Heey, perdona, que se me acaba pil