Vale tíos, os escribo esto medio dormida, con un café que sabe a rayos y unas ojeras que parecen dos túneles. Anoche me puse a ver series hasta las 3, siempre digo “uno más y a la cama”, y luego me como los capítulos como si fueran aceitunas. Asi que perdonad si esto sale un poco desastre. El otro día una seguidora, Carla, me mandó un mensaje preguntando que como empezar una conversación en Tinder sin sentirte como una sociopata. Y yo flipé, porque es LA pregunta. Llevo años en apps, he mandado mil primeros mensajes, algunos buenos, otros que dan ganas de exiliarse. El primer mensaje perfecto no existe. Te lo digo yo. Pero hay cosas que funcionan mejor que un “hola” seco, que es como besar a alguien sin mirarle a la cara, un poco triste. Primero: olvídate de las piropos genéricos. “Guapa” no dice nada. “Cariño, tienes unos ojos preciosos” tampoco, porque se lo dices a todas. Lo bueno es fijarte en algo del perfil, algo raro, y comentarlo con gracia. Por ejemplo, si sale buceando, no pongas “que guay el mar”. Mejor: “¿Buceas para huir de la gente o porque te gusta el pescado crudo?”. Eso rompe el hielo, provoca una sonrisa. Y una respuesta. Yo, una vez, le escribi a un chico que tenia fotos con un gato enorme. Le dije: “Ese gato es mas grande que mi ex, ¿me lo prestas para asustar a mis vecinos del quinto?”. Cuatro meses duró la relación. No estoy diciendo que por eso, pero algo hizo clic. Segundo: no te enrolles. Un primer mensaje largo es como un discurso de boda, aburre a cualquiera. Cortito, pero con chispa. Que se vea que has leído el perfil de verdad. Y tercero: no pidas nada raro ni dinero ni fotos ni hostias. Eso es de capullos. Aqui hablamos de ligar sano, no de vender nada. Ahora cambió de tema, porque me da la gana y porque estoy cansada: el otro dia en Mercadona vi a un tio con un carro lleno de piñas. Solo piñas. Diez piñas. Me quede loca. Por que alguien compra diez piñas en un martes cualquiera. Si eres tú, por favor, escribe y explícate. Me muero de curiosidad. Volviendo al tema del primer mensaje: hay algo peor que un “hola”, y es un mensaje con solo un emoji. Un corazoncito. ¿Que se supone que contesto? ¿A qué? Mi amiga Marta dice que ella contesta “muy bien, haciendo una tarta de queso”. Y funciona. Toma nota. Y. Pero. Porque. (ahí tienes las frases incompletas, como me pediste hace mil años en un comentario, Marta, que no se me olvida). También he de decir que si eres tu el que recibe el mensaje, sé amable. No dejes en visto al pobre diablo que se ha molestado en escribirte algo con gracia. Una palabra basta. O un “me lo apunto para mañana que hoy estoy muerta”. Sé que algunos no lo entendeis. Pero. Y ya por último, aunque me dejaria muchas cosas. Las expresiones españolas: “Estar like el Guadiana” (aparecer y desaparecer), “ser mas pesao que el copon” (muy pesado) y “ponerse las botas” (disfrutar un monton). Y termino con una frase que acaba en preposición: “Llevo toda la vida huyendo de”. Toma. Otra: “No sé con quién demonios estoy hablando de”. Me voy a dormir, que no me tengo en pie. Un beso enormes, cariños, y si te ha gustado esto, dale y mañana escribo la parte dos. Ya veremos si tengo neuronas suficientes para.